Para L., aunque no sea un eslogan sobre el ahorro del agua.
Tú vienes con la lluvia
y también con el rocío,
tú juegas en la cascada
y descansas en el río.
Cantas alegre en la fuente
y cuando más fuerte es el frío
eres pura y blanca nieve
o escarcha de suave brillo.
Arroyo de la mi aldea
que mueve el viejo molino,
o nubarrón de tormenta
sobre un mar embravecido.
Y calmas la sed al sediento
andariego en su camino.
Mil formas en que te muestras
hacen que el mundo esté vivo.